El Ayuntamiento de Alicante impone una media de una sanción al día por incumplimientos de la Ordenanza municipal de Limpieza. La mayoría de las multas son por "satisfacer las necesidades fisiológicas (miccionar o defecar) en la vía pública por parte de ciudadanos". En concreto, 76 de las 176 sanciones que se pusieron en el primer semestre del año, que pueden llegar hasta a los 300 euros, según datos oficiales.

En el lado opuesto, entre los motivos que generan menos sanciones en Alicante, se encuentra, entre otros, ensuciar la vía pública como consecuencia de la tenencia de animales, permitiendo sus deyecciones en zonas no autorizadas y no efectuando su recogida. Esta infracción, la 133.B.19 de la ordenanza, sólo ha sido el motivo de una de las 176 sanciones que se han impuesto entre enero y junio. Esta infracción puede ser multada con hasta 780 euros, según la norma, que prohíbe "categóricamente por motivos de salubridad que los animales realicen sus deyecciones o deposiciones sobre las aceras, parterres, zonas verdes, zonas terrosas y los restantes elementos de la vía pública destinados al paso, estancia o juegos de los niños y ciudadanos".

Un joven micciona en una calle del Casco Antiguo de Alicante, en una imagen de archivo Jose Navarro

También han provocado sanciones más que ocasionales en la ciudad de Alicante en la primera mitad del año (una en seis meses) el depositar residuos en horas o lugares distintos a los señalados por los servicios municipales (como puede ser sacar la basura de 20 horas a medianoche durante todo el año, salvo en verano cuando el horario se reduce una hora), la incineración o quema de residuos en cualquier parte del municipio, reparar vehículos en la vía pública, depositar octavillas en los parabrisas de coches o dejar sucia la vía pública después de trabajos de carga y descarga.

Tampoco han sido motivo de sanciones relevantes otros asuntos como abandonar muebles, enseres domésticos, trastos viejos y materiales residuales, procedentes de pequeñas reparaciones en domicilios, con solo dos multas en el primer semestre. Apenas tres sanciones se han impuesto entre enero y junio, en cumplimiento de la Ordenanza de Limpieza, por ensuciar la vía pública por efectuar obras y por depositar escombros en los contenedores. Cuatro multas se ha puesto por ensuciar las calles con envases o envoltorios de plástico, cartón o metal o por vertidos de productos industriales, como aceite.

Pocas más multas, seis en concreto, son por tirar a la calle papeles, bolsas de plástico, chicles o por escupir. También por verter escombros en lugares no autorizados. Apenas una sanción más al semestre se han puesto por dejar sobrantes de obras en la vía pública o por la quema de residuos tóxicos sin permiso municipal. Doce sanciones han sido por dejar residuos fuera de los contenedores o por dejar residuos domiciliarios en forma líquida.

Pintadas en el torreón del castillo de San Fernando, que se "reproducen" cada poco tiempo Jose Navarro

El "podio" de los artículos más incumplidos, dentro de las sanciones interpuestas en el primer semestre del año, se completa con los grafitis, que han supuesto 15 multas de hasta 780 euros, junto al exceso de carga o falta de protección en contenedores de obras (hasta 1.050 euros). En primer lugar, ciudadanos que miccionan o defecan en la vía pública.

En total, según los datos oficiales, el Ayuntamiento ha impuesto 176 sanciones en los primeros seis meses del año. Es decir, menos de una multa al día por incumplimientos de la Ordenanza de Limpieza.

Estas cifras suponen una caída en el número de sanciones, ya que la media rondaba las 1,5 multas al día de 2018 a 2021, ambos incluidos, que coinciden con el periodo de Luis Barcala al frente de la Alcaldía. Son muchos los ciudadanos que, a través de las redes sociales, llevan tiempo reclamando una mayor presión policial para que los alicantinos cumplan con una normativa que se actualizó por última vez en el año 2017 con el fin de mejorar la imagen de limpieza de la ciudad.

Las cifras del Ayuntamiento señalan que las sanciones han sufrido un retroceso con el paso de los años. Si en 2018 y 2019, las multas llegaron hasta las 613 y 571, respectivamente, en los dos principales años marcados por el covid los números se quedaron en 498 (2020) y 546 (2021). En este 2022, en medio año, la cifra no ha pasado de 176, que en proyección anual se quedaría en 352, la menor cantidad del último lustre.

La escasez de multas contra los incívicos es una de las continuas reclamaciones de colectivos sociales como la CAL (Coordinadora Alicante Limpia), que reclaman una mayor presión policial para que los ciudadanos se conciencien de mantener la ciudad con una buena imagen. 

El propio concejal de Limpieza, Manuel Villar, ha reconocido en repetidas ocasiones que "Alicante no está como querría», aunque a su vez siempre ha señalado que la limpieza «es el comodín de la oposición" y ha lamentado la actitud de los "incívicos". "En este Ayuntamiento nunca se ha sacado el partido que se ha sacado a este contrato. La ciudad parece que se limpia por los incívicos. Estoy muy orgulloso de lo que hemos hecho, pero vamos a mejorar", señaló recientemente el edil tras preguntarle, una vez más, por la situación de la limpieza. 

El Ayuntamiento ultima, por otro lado, la adjudicación del nuevo contrato de la limpieza viaria y recogida de residuos, que quedará en manos de la UTE formada por FCC-PreZero, la propuesta más continuista respecto al contrato actual. El Alicante gastará 61,6 millones más para mejorar la limpieza durante la vigencia del "contrato del siglo", que tiene un plazo de ejecución de ocho años. El nuevo contrato, aumenta el gasto anual en 5,4 millones de euros.