Los casi 20 grados a los que llegó este lunes la temperatura máxima en muchos municipios de la Costa Blanca han animado la reservas de última hora, y la previsión es que el sector turístico alcance en este macropuente de la Constitución y la Inmaculada una ocupación media de entre el 70% y el 74%, según los destinos. Hoy lloverá debilmente, pero los turistas desafían al tiempo. Un porcentaje de ocupación que representa un 15% de aumento sobre los resultados de 2019, el año de referencia para el sector al ser el mejor de sus historia. Pese a que estos días festivos son más propios de las estaciones de esquí, el interior, la visita a ciudades de compras, y que caen, además, a dos semanas de las citas grandes de la Navidad, el sol y la playa siguen tirando.

La temperatura del mar ya ha bajado pero en las horas centrales del día el tiempo en la franja costera invita a disfrutar de una terraza o la propia playa, según se pudo consta ayer en playas como la del Postiguet en Alicante o Levante de Benidorm, donde se concentra la oferta hotelera. Fuentes de la patronal hotelera apuntan a que “nos ha sorprendido la buena respuesta en este puente y sobre todo el que para Navidad y Nochevieja las reservas están al cien por cien en muchos hoteles”. Otro tema es lo que sucederá a partir de la festividad de los Reyes Magos.

Benidorm espera ocupar el 73,7% de sus plazas hoteleras, y el litoral de Castellón el 63,6 %; mientras que el interior de la provincia de Alicante parte con una previsión del 62,49 % de su ocupación para las noches comprendidas del 3 al 6 de diciembre. La media para todo el interior de la Comunidad se sitúa en un 66,73 % y para el conjunto de hoteles del litoral la ocupación prevista para el puente de la Constitución, alcanza el 67,41 %”.

Hosbec matiza, no obstante, que la comparativa entre años es difícil ya que este periodo de fiestas laborales durante 2019 tuvo otra posición en el calendario. En el último año antes de la pandemia fue festivo viernes 6 de diciembre y lunes 9 de diciembre (en aquellas Comunidades que trasladaron el festivo del domingo al lunes) por lo que no hubo este macro puente configurado en 2022 por los festivos en martes y jueves, que está diluyendo y extendiendo la demanda y la ocupación hotelera a un periodo mucho más largo.

El secretario autonómico de Turismo, Francesc Colomer, avanzó ayer los resultados de la encuesta realizada por Turisme Comunitat Valenciana a una muestra representativa de hoteles, tanto de interior como del litoral para ambos puentes, tanto de la Constitución como de la Inmaculada. Dada las fechas, se estima que los turistas se dividirán en dos periodos, uno que comprende del 3 al 6 de diciembre, y un segundo tramo que abarca del 8 al 11 de diciembre. “Los hoteles de la Comunidad mantienen el pulso y encaran los próximos puentes con dinamismo en términos turísticos”, subraya Colomer.

"El final de año mantendrá un ritmo sostenible, que permitirá afirmar que el turismo sigue siendo el gran motor de la economía"

Francesc Colomer - Secretario Autonómico de Turismo

Para Colomer “estos resultados, junto con la política de estímulo del Consell con programas como el Bono Viaje, que moviliza la afluencia turística también estos días, demuestran el gran esfuerzo del sector en su conjunto, por ofrecer y por sintonizar en un momento en el que la gente necesita el viaje como una acción cotidiana en la vida de muchas familias”. En este sentido, Colomer agradece el trabajo del sector, que una vez más “demuestra su potencia”, y ha augurado desde la prudencia, que “el final de año mantendrá un ritmo sostenible, que permitirá afirmar que el turismo sigue siendo el gran motor de la economía”.

Puente de la Inmaculada

Con respecto al puente de la Inmaculada, del 8 al 11 de diciembre, las previsiones de Turisme CV indican que los hoteles prevén una ocupación del 70%, que variará según la reserva de última hora. En concreto, la ocupación prevista el litoral de Alicante, sin contar Benidorm, registra una estimación cercana al 60,31 % y Benidorm parte con unas reservas del 75% para este puente.

Los españoles acaparan más del 70% de las reservas de hoteles y continúan planificando sus viajes a última hora, según datos del World Hotel Index elaborado por SiteMinder, que indica que Barcelona, València y Sevilla son, en estos momentos, los destinos nacionales preferidos para los viajeros españoles. Por primera vez en lo que va de año, los viajeros españoles superan a los extranjeros en reservas hoteleras.

El 71% de las reservas realizadas en noviembre corresponde a españoles, lo que muestra una tendencia ascendente con relación a otros periodos como octubre (46%) o abril (43%, el mes del año con menor porcentaje de reservas nacionales).

Se mantiene la tónica de los últimos años, dominada en gran medida por las reservas realizada a última hora. Más de la mitad de las reservas realizadas en las dos últimas semanas corresponde a estancias en diciembre, mientras que enero apenas representa un 15%. Destaca que los tres meses de verano suponen actualmente menos de un 7% del total de las reservas.

En todo el país, las reservas hoteleras aumentan a medida que los españoles ven acercarse sus próximas vacaciones, lo que demuestra el peso de la última hora en el cómputo total.

Los alojamientos llenan sus agendas con un número de reservas muy superior (116%) al que tenían en estas fechas en 2019, el año anterior a la pandemia, muy por encima del 99,4% de media en los más de 40 países analizados por el World Hotel Index.

España ostenta el liderazgo con relación a países de nuestro entorno, tales como Francia al 99%, Italia (98%) y Reino Unido (97%).Los datos de reservas muestran como todas las grandes capitales españolas superan los niveles de ocupación prepandemia.

Barcelona, València y Sevilla se posicionan como las favoritas entre los viajeros (en comparación con sus niveles de 2019), con un nivel de reservas del 126%, 122% y 118% sobre las cifras prepandemia, respectivamente, mientras que Madrid se encuentra al 105%.

La Navidades serán un periodo de mucho trabajo para los hoteles españoles. Y es que en estos momentos una de cada cinco reservas realizadas en alojamientos españoles para los próximos 12 meses será para disfrutar entre el 19 de diciembre y el 8 de enero, y concretamente un 8,61% del total son para el periodo del 26 de diciembre al 1 de enero.

En este sentido, Cabify, la plataforma española de multimovilidad, ha publicado las previsiones de desplazamientos en los principales centros de conexión de pasajeros en Alicante. En este sentido, según las estimaciones de Cabify en base a datos propios y a las tendencias de movilidad urbana, durante la Navidad de 2022 se incrementarán en un 11,5% los desplazamientos a través de la app a aeropuertos y estaciones de Alicante en comparación con el mismo mes en 2021. Concretamente, las previsiones de Cabify tienen en cuenta los viajes con origen o destino al aeropuerto Alicante-Elche Miguel Hernández y la estación de Alacant-Terminal.

Cabify detecta un aumento muy pronunciado del uso de la app desde estos destinos y hacia ellos, principalmente motivado por la reducción de las restricciones derivadas de la pandemia y el incremento de los desplazamientos nacionales e internacionales. En este sentido, cuando se analiza 2022 de manera completa y se compara con los datos de 2021, los desplazamientos a aeropuertos y estaciones de Alicante se incrementarán en un 40%.

Tasa turística

El 60% de los turistas que acuden a hoteles y apartamentos llegan desde ciudades de la propia Comunidad Valenciana, lo que refuerza la tesis de los empresarios de que la aplicación de la tasa turística a partir de 2024 recaerá, precisamente, en los turistas alicantinos, valencianos y castellonenses.

En este sentido, la patronal de Apartamentos Turísticos de la Comunidad Valenciana (Aptur), integrada por las asociaciones de viviendas legales de Alicante, Valencia y Castellón, ha lamentado que el PSPV haya desacreditado al secretario autonómico de Turisme, Francesc Colomer, al aprobar ayer en las Cortes la aplicación de la tasa turística en la Comunidad junto a Podemos y Compromis, y en contra del criterio de todo el sector turístico y del propio responsable de la política turística del Consell.

El presidente de Aptur CV, Miguel Àngel Sotillos, responsabiliza, en este sentido, al presidente Ximo Puig de la incertidumbre que han generado en el sector turístico las últimas medidas de sus grupos municipales y parlamentario, tanto la aprobación de la tasa turística, como las declaraciones de la vicealcaldesa de València, Sandra Gómez, en contra del sector alojativo de las viviendas turísticas en la capital valenciana.

Además, el responsable de la patronal de las Viviendas Turísticas recuerda que el sector Servicios está formado por miles de pequeñas empresas que dan trabajo a más de un millón y medio de trabajadores que, evidentemente, tiene la obligación de defender sus intereses y tomar todas las medidas necesarias en contra de las decisiones que está tomando la Generalitat o puedan tomar los distintos ayuntamientos respecto al sector turístico en general, y de nuestro sector alojativo en particular.

Sotillos cree que Puig debe decidir entre apoyar las restricciones al turismo de sus socios de gobierno, o ratificar su apoyo a Francesc Colomer y a las políticas de promoción y desarrollo que ha desarrollado desde Turisme. En este sentido, Sotillos confía en que el PSPV no apliquen finalmente la tasa turística en los ayuntamientos ya que, según el texto normativo aprobado ayer, serán las administraciones locales las que voluntariamente puedan o no aplicar el nuevo impuesto al alojamiento turístico en establecimientos hoteleros y extrahoteleros de sus términos municipales.

Aptur recuerda que el sector de las viviendas turísticas regladas se sumó en enero a la campaña “No a la tasa turística“ junto a otros sectores alojativos de la Comunidad, y apoyará cualquier iniciativa en contra de este impuesto ya que no tiene sentido aplicarlo en mitad de una recesión económica y tras la crisis que el COVID generó en el sector.

La patronal cree que ni se ha negociado con el sector, ni se ha regulado el método de cobro, ni se ha tenido en cuenta que el nuevo impuesto supondrá gastos de adaptación y una sobrecarga de trabajo que sólo soportaremos los alojamientos reglados, lo que fomentará la proliferación de alojamientos ilegales.