Entraron al hotel, subieron hasta la última planta, rompieron una cerradura y accedieron a la azotea, supuestamente, para practicar parkour.

Agentes de la Guardia Civil en el destacamento de Altea han abierto una investigación para reconstruir todos los pasos que dos menores de l'Alfàs del Pi dieron el pasado domingo para colarse en un establecimiento hotelero de l'Albir, en lo que fuentes cercanas a los hechos han calificado como una "chiquillada" con trágico final: el fallecimiento de uno de ellos, un niño de 11 años y de origen noruego, que se precipitó al vacío desde un quinto piso al romperse una claraboya.

Así lo han confirmado fuentes oficiales de l'Alfàs, que han indicado que ninguno de los menores se alojaba en el establecimiento hotelero en el que sucedieron los hechos, sino que habrían accedido desde la calle hasta la última planta de este hotel para practicar acrobacias en su terraza.

Con esta investigación, el Instituto Armado tratará ahora de determinar si existe algún tipo de responsabilidad del establecimiento hotelero en el siniestro, aunque fuentes conocedoras de los hechos han señalado que todo apunta a que existió una negligencia por parte del menor y que el hotel no habría cometido algún tipo de irregularidad.

Estas fuentes, junto a la Policía Local, han explicado que el menor fallecido entró alrededor del mediodía del domingo en el hotel junto a un amigo que vive a pocos metros. Al parecer, una vez dentro del establecimiento, tuvieron que romper una cerradura para abrir la puerta de salida a la azotea, donde tenían previsto realizar saltos y acrobacias.

Otra imagen del hotel donde ocurrieron los hechos, ubicado en la playa de l'Albir. David Revenga

Sin embargo, la fatalidad hizo que uno de ellos cayera sobre una claraboya de cristal, que venció por el peso e hizo que el menor se precipitase desde la quinta planta hasta el vestíbulo del establecimiento.

Las mismas fuentes también han asegurado que este accidente es un caso aislado, ya que la Policía Local de l'Alfàs no tiene registradas incidencias anteriores por otras prácticas de parkour que hayan sido denunciadas o detectadas en otros edificios de la localidad.

Lo mismo han confirmado fuentes de la Policía Local de Benidorm y de los propios juzgados de la capital turística, que señalan que no se trata de una actividad que esté generando problemas de seguridad y que, a pesar de que hay muchos jóvenes que la practican, se suele hacer en lugares habilitados y no colándose en edificios.

Consternación

La muerte de este niño de 11 años ha dejado consternada a la localidad, donde existe una importante colonia de residentes procedentes de Noruega y donde el menor iba a clase en las instalaciones del Colegio Noruego.

Como ya contó ayer este diario, en un primer momento, el SAMU logró estabilizar al joven, tras recibir un aviso el Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU) este domingo a las 15.00 horas. En el propio aviso se indicaba que el joven se encontraba realizando parkour y que, tras vencerse la cúpula, cayó al interior del hotel, que fue quien avisó a los servicios de emergencias.

El niño presentaba un politraumatismo, por lo que fue trasladado en la ambulancia del SAMU hasta el hospital de la Marina Baixa de la Vila Joiosa. También fue trasladada al mismo centro hospitalario, en la unidad de soporte vital básico, la madre del menor, de 47 años de edad, que presentaba una crisis de ansiedad.

El menor fue desplazado desde el hospital de la Marina Baixa hasta el General Doctor Balmis de Alicante, debido a la gravedad que presentaban las heridas sufridas y donde finalmente acabó falleciendo a primera hora del lunes.