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El Consell intenta frenar la quinta ola con toque de queda en Alicante, Benidorm y otros 16 municipios

El repunte acelerado de los contagios y la presencia de la variante Delta llevan a la Generalitat a pedir al tribunal la limitación de la movilidad nocturna de 1 a 6 horas - La medida afectaría a ciudades como Alicante y Benidorm

La Policía Local realiza un control nocturno para evitar botellones en una imagen de archivo.

La Policía Local realiza un control nocturno para evitar botellones en una imagen de archivo. Pilar Cortés

La expansión de los contagios y la presencia de la variante Delta han llevado a la Generalitat Valenciana a pedir el aval del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) para extender el toque de queda de 1 a 6 de la madrugada a más municipios con el objetivo de continuar frenando el impacto de la pandemia. En concreto, la limitación de la movilidad nocturna afectaría a 17 localidades de la provincia de Alicante con más riesgo epidemiológico, que se sumarían a San Vicente del Raspeig, que, a día de hoy, es el único municipio que tiene vigente esta medida.

La propuesta que ahora se hace llegar por parte de la administración valenciana para echar mano del toque de queda ante el repunte acelerado de los contagios se ampliaría a los municipios de L'Alfàs del Pi, Alicante, Banyeres de Mariola, Benidorm, Callosa d'en Sarrià, Callosa de Segura, Calp, Dénia, Gata de Gorgos, La Nucía, Muro de Alcoy, Ondara, Pego, Santa Pola, Sant Vicent del Raspeig, Sax, Teulada y la Vila Joiosa. Actualmente, el toque de queda está en vigor hasta el domingo en 32 poblaciones de la Comunidad, 30 de ellas en la provincia de Valencia, entre ellas la ciudad de València. Lo que ahora propone la Conselleria de Sanidad es ampliar la restricción a un total de 77 municipios, en aplicación de criterios como la evolución de la incidencia acumulada o de la presión sanitaria. De esta forma, en la provincia de Alicante se propone pasar de 1 a 18 municipios, mientras en Valencia se pasaría de 30 a 48; y en Castellón de 1 a 11.

Al tratarse de una medida que afecta a derechos fundamentales, necesita del aval del TSJCV para poder aplicarse. De hecho, el pasado 12 de julio, el alto tribunal valenciano ya dio el visto bueno a la restricción de la movilidad nocturna entre las 1 y las 6 horas en 32 localidades de más de 5.000 habitantes con mayor riesgo epidemiológico por covid, entre ellas a San Vicente del Raspeig. La sala entendió que las medidas eran «equilibradas» y cumplían el juicio de proporcionalidad. En este sentido la resolución destacó el crecimiento exponencial de contagios, el aumento de hospitalizaciones y la expansión de la variante Delta, cuya característica es su rápida velocidad de contagio respecto a otras cepas. Respecto a la limitación de las reuniones sociales y familiares a un máximo de 10 personas, tanto en espacios públicos como privados, el Tribunal ya apuntó que esta medida resulta «acompasada» con el resto de decisiones sanitarias adoptadas por la Administración.

De cara a la mesa interdepartamental covid de este jueves, el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, reiteró que todas las decisiones se basarán en la situación actual: «La prioridad siempre será frenar contagios y asumir la corresponsabilidad colectiva con las restricciones necesarias». El jefe del Consell reconoció que la situación es complicada por la extensión de la variante Delta, pero insistió en que «no tiene nada que ver con enero» cuando había casi diez veces más hospitalizados. «Hay que tomar decisiones, siempre las ha avalado el TSJCV y pensamos que son coherentes con la situación», recalcó, para añadir que le duele «en el alma» que haya sectores que continúen afectados, en clara referencia a los hosteleros, que este mismo miércoles pidieron un plan de rescate integral, justo cuando se cumplen 500 días desde los cierres de los primeros locales.

El presidente de la Generalitat subrayó que la inmensa mayoría de la población cumple con la recomendación de llevar mascarilla, algo por lo que apuestan ahora otras autonomías y que la Comunidad aconsejó en las últimas directrices sanitarias. El problema, recordó Puig, son los espacios interiores y los «momentos de confianza porque este virus ataca a nuestra manera de ser, más en el ámbito mediterráneo». Por su parte, la consellera de Sanidad, Ana Barceló, incidió en que los valencianos «están respondiendo bien y con responsabilidad» ante la dificultad de mantener la distancia cuando hay aglomeraciones. Ante la interdepartamental de este jueves, Barceló destacó que han pedido el aval judicial para poder mantener algunas medidas y limitaciones como las que se impusieron hace 15 días, entre ellas el toque de queda en los municipios con riesgo epidemiológico.

Oltra ve «lógico» el aumento de las restricciones y Barcala lo critica

La vicepresidenta del Consell y consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas, Mónica Oltra, destacó este miércoles que los contagios, las hospitalizaciones y la ocupación de las UCI por el covid siguen subiendo y hay que mantener las medidas de protección y consideró «lógico» que los municipios que han entrado en un nivel de alerta que hace dos semanas motivó la entrada de toque de queda «sean incorporados, porque si no, se estaría rompiendo el principio de igualdad a la hora de aplicar las medidas», según afirmó.

No opina igual el alcalde de Alicante, Luis Barcala, quien cree que la ampliación del toque de queda a la capital alicantina y otros municipios, amenaza con «arruinar» toda la temporada turística y pone en peligro la supervivencia de miles de puestos de trabajo. El primer edil alicantino ha criticado por «ineficaz y desconcertante» la gestión de la pandemia por parte de la Generalitat Valenciana. «Se nos pidió un sobresfuerzo en Semana Santa para salvar el verano, pero la Conselleria no hizo los deberes y despidió a 3.000 sanitarios», ha destacado.

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