Hace ya unos años, a una alcaldesa del sur de la provincia se le ocurrió anunciar en una rueda de Prensa que había invitado a los Reyes de España, entonces Juan Carlos y Sofía, a visitar su ciudad. Era un tiempo en el cual la monarquía no estaba como está ahora (y tampoco me estoy remontando a mucho más allá de hace una década). Cuando acabó del anuncio me acerqué y le dije que con esa declaración acababa de frustrar cualquier posibilidad de que la Familia Real acudiera. ¿Por qué? Porque si los Reyes de España fueran a todos aquellos municipios donde se les invitan pues estarían todos los días de viaje en viaje y les faltarían días. Decir que los monarcas están invitados para que después no aparezcan termina por verse como un desaire al pueblo llano, pero esa es una consecuencia que, sin duda la Casa Real, tiene más que medida cuando, directamente, tacha de la lista a todos aquellos alcaldes de municipios que antes casi de que llegue la carta de invitación al Palacio de La Zarzuela ya lo están vendiendo como un logro. Aquel fue un anuncio que no se cumplió y del que nadie recuerda más que los titulares que dejó aquel día. Años más tarde la desgracia de la DANA sí hizo que Felipe y Letizia, siendo ya Reyes, estuvieran allí pero por motivos muy distintos y justificados.

Se preguntan que qué tendrá que ver esto con un cohete. Todo a su tiempo que ya voy. La semana pasada, el alcalde de Elche, Carlos González, hizo un anuncio inesperado el último día de septiembre y he de decir que tuve una decepción porque en julio, cuando supimos del pufo que se había montado con el retraso de los contratos de Fiestas del área que dirige Mariola Galiana, aseguró que las responsabilidades se depurarían en septiembre (es cierto que no dijo de qué año), pero el viernes era el último día del mes y esperaba una declaración al respecto. Pero no. Su comparecencia fue para decir que el Ayuntamiento que él preside iba a valorar la posibilidad de solicitar que la ciudad acoja la Agencia Espacial de España (casi nada) después de que el Gobierno anunciara días antes algo así como que se va a decidir entre todos aquellos municipios que consideren que tienen lo que hace falta -como los toreros- para sostener con méritos este ambiciosa petición porque no va a instalarse en Madrid. El alcalde utilizó en su argumentario a favor de esta propuesta el hecho incuestionable de que existe una empresa PLD Space puntera en este negocio, que quiere en dos años lanzar al espacio su cohete y que cuenta con millonarias ayudas tanto de la Generalitat como la UE porque su proyecto, nacido de la nada, ahora mismo es un todo en cuanto esperanza de ser algo importante. González también se refirió a que, además, tenemos aeropuerto y comunicaciones para ello y un Campus Tecnológico en el Parque Empresarial del que yo añadiré que aún está a medias y sin muchas firmas interesadas en instalarse.

Lo primero que recordé cuando supe de la propuesta del regidor fue aquella anécdota de los Reyes. Es decir, el alcalde, que aún no ha decidido si lo va a pedir o no, pero que ya lo cuenta. En vez de cumplir la promesa que dio de depurar responsabilidades por lo de Fiestas nos sube en el cohete de un proyecto en el que en noviembre se quiere anunciar la ciudad ganadora y en enero que esté en funcionamiento la sede. Él, en cualquier caso, ya ha dicho que entramos en esta "precarrera espacial". ¿Podía haber esperando a definir el proyecto y los pros y contras y sondear las posibilidades reales? Claro está, pero le ha faltado tiempo para, una vez más, sembrar una nueva esperanza derivada de su gestión. Y sí, el Ministerio de Innovación está dirigido por una valenciana, Diana Morant (Gandía, 1980) que supongo que eso será un punto a su favor, eso y que aquí gobierna el PSOE y algo tendrán que darle a esta ciudad socialista de una vez por todas. Pero además pensé que, cuando un regidor se echa con tanta celeridad a este charco tan complicado que es que te elijan entre todos es que debe tener muchas, pero que muchas posibilidades de que se la den.

González también se refirió a que, además, tenemos aeropuerto y comunicaciones para ello y un Campus Tecnológico en el Parque Empresarial del que yo añadiré que aún está a medias y sin muchas firmas interesadas en instalarse.

Pero después pensé en la Dama de Elche y el ridículo que se ha hecho con este tema, que es tan sonado como que en la última Feria de Turismo, Fitur, en Madrid este mismo enero, el propio Ximo Puig se puso en la foto para empujar al icono en su regreso temporal de seis meses y ni así salió adelante. En aquella ocasión dije que toda aquella teatralidad, en el esfuerzo e impulso imprescindible que se quiso dar a aquel acto en la Capital de España para que el busto pasara el 125 aniversario de su hallazgo en casa, en el que hasta participó el president de la Generalitat al que se le metió como una pieza imprescindible de que todo saliera adelante (¡pero si hasta había una comisión mixta con este objetivo!) no tenía sentido si ambos, él y el alcalde, no sabían de antemano que el ministro de Cultura, Miquel Iceta, ya había decidido conceder la petición. Porque, en caso, contrario, si no se aceptaba por el Ministerio de Cultura, ambos iban a caer en el ridículo más espantoso y todo terminaría, ese acto de ambos en Madrid, por parecerse a una ópera bufa. Quizá aquí ya empiecen a ver una similitud con lo de la alcaldesa y la visita de los Reyes, ¿verdad?

Tenía bastantes más esperanzas con la Dama, y que viniera en su 125 aniversario a la ciudad, a que nos concedan ser la sede de la Agencia Espacial Española, pero igual la política nos depara alguna sorpresa y descubrimos que Elche sí pinta algo, algo inesperado viendo lo poco que este Gobierno ha hecho por esta ciudad, que hasta nos ha dejado una ronda inacabada, porque, en caso contrario, si la iniciativa que ha adoptado el alcalde no va a buen puerto o directamente ni termina por elevarla a definitiva, le van a caer un chaparrón de críticas, todas ellas más que merecidas y a seis meses de las elecciones. Y en esta cuenta atrás tan complicada que es ganar unas elecciones uno no mete de pronto un proyecto de tal envergadura como una agencia estatal si no sabes que te la van a dar. ¿o sí?